Me voy de vacaciones… ¿y si me roban en casa?
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Hace unos meses, Laura me llamó con la voz temblorosa. Su vecina del piso de abajo le acababa de escribir: “¡Laura, tengo goteras!”. Una tubería en su baño se había roto sin avisar. Pero lo peor no fue la fuga de agua… sino descubrir que su seguro no cubría los daños a terceros.
Cuando contrató el seguro de hogar, solo miró el precio. Y sí, pagaba poco. Pero también estaba poco protegida.
¿Qué le faltaba a su seguro?
“Miguel, ojalá alguien me hubiera explicado esto antes”, me dijo.
Revisar tu póliza puede evitarte un disgusto (y varios miles de euros). No se trata de gastar más, sino de saber en qué sí vale la pena invertir.
